EE.UU CONSIGUE ELIMINAR LAS LICENCIAS OBLIGATORIAS DEL DOCUMENTO DE LA ONU SOBRE TUBERCULOSIS

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Estados Unidos consiguió eliminar una referencia sobre el derecho a extender licencias obligatorias para garantizar medicamentos asequibles, del documento que preparó Naciones Unidas sobre la epidemia mundial de tuberculosis, que será tratado el 26 de septiembre por la Asamblea General del organismo multinacional.

Sin embargo, por lo menos un país, Sudáfrica, decidió enfrentar a Estados Unidos y pidió reabrir la discusión sobre el documento político de la reunión de alto nivel sobre tuberculosis, para incluir las licencias obligatorias.

Estados Unidos presionó a otras naciones para que eliminaran el párrafo referente a las flexibilidades concedidas por la Organización Mundial de Comercio (OMC) que permite a los países emitir licencias obligatorias para crear alternativas de bajo costo a los medicamentos, de la Declaración Política de la ONU sobre la tuberculosis.

Los miembros de las Naciones Unidas concluyeron la semana pasada las negociaciones sobre el proyecto de Declaración política sobre la lucha contra la tuberculosis, después de semanas de acaloradas negociaciones sobre la inclusión de referencias a las flexibilidades del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual (ADPIC/TRIPS) de la OMC en los párrafos operativos.
El Grupo de los 77 (integrado por Argentina, Brasil, Chile, Sudáfrica India y China, entre otros) presionó para su inclusión mientras que Estados Unidos lo hizo en contra.
El resultado del texto final de la declaración política reflejó el estancamiento de estas posiciones y ante la incapacidad de los Estados miembros para llegar a un acuerdo, no incluyó una referencia a las flexibilidad del ADPIC e incluso agregó un párrafo sobre “los derechos de propiedad intelectual son un incentivo importante en el desarrollo de nuevos productos de salud”, lo que no es cierto por lo menos en la tuberculosis.

Pero, el borrador no fue aceptado por todos los Estados miembros y por lo menos Sudáfrica hizo públicas sus disidencias y el viernes pasado en Nueva York exigió que se reabra el debate.

Els Torreele, directora ejecutiva de Médicos Sin Fronteras (MSF) difundió un comunicado en que la OnGs “aplaude la valiente decisión de Sudáfrica de hablar abiertamente y exigir compromisos más firmes para garantizar que los diagnósticos, tratamientos y vacunas contra la tuberculosis existentes y futuros lleguen a las personas que los necesitan, lo que lleva a la reapertura de las negociaciones sobre el proyecto de declaración de la ONU Reunión de nivel sobre tuberculosis”.

La directora de MSF reclamó que “los países también deben presionar para conservar los derechos de uso de las salvaguardas de salud pública internacionalmente aceptadas consagradas en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS) para acceder a versiones asequibles y genéricas de todos los medicamentos antituberculosos, especialmente los nuevos tratamientos necesarios, para ampliar el tratamiento de la enfermedad”.

La Declaración Política sobre la tuberculosis debería ser “un documento ambicioso respaldado por los Jefes de Estado que fortalecerá la acción y las inversiones para la respuesta final a la tuberculosis, salvando millones de vidas”, pidió la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde su sitio web.

El borrador de 20 páginas de la declaración compromete a las naciones a objetivos específicos para la cantidad de pacientes diagnosticados y tratados en todo el mundo, un aumento rápido en las pruebas y una variedad de formas de abordar los problemas actuales.

Las recomendaciones del borrador incluyen fortalecimiento de los sistemas de salud de los Estados y los sistemas comunitarios, esfuerzos intensivos de investigación y desarrollo, y un compromiso de miles de millones de dólares en fondos para prevención, diagnóstico, tratamiento y atención, así como para la investigación.

“Pedimos a los países que negocian el texto que brinden urgentemente apoyo político (a Sudáfrica) para la inclusión del lenguaje sobre asequibilidad y ‘desvinculación’ en el borrador, para reflejar que las inversiones en I + D en tuberculosis deben separarse de la expectativa de rendimientos financieros a través de ventas o precios elevados”, instó Els Torreele.

“Es fundamental que los líderes recuerden que esta declaración no solo vivirá en el papel; tendrá consecuencias en el mundo real para millones de personas que necesitan medicamentos asequibles para la tuberculosis que salvan vidas", enfatizó Torreele.

Los responsables de liderar la redacción y negociación de este documento fueron Walton Alfonso Webson, embajador y representante permanente de Antigua y Barbuda ante la ONU, y Koro Bessho, embajador y representante permanente de Japón ante la ONU.

Leonardo Palumbo, abogado de Médicos Sin Fronteras en Estados Unidos, reconoció que hay una referencia a las licencias obligatorias en el preámbulo de la declaración, pero desapareció de los párrafos operativos.

“El inconveniente es que el texto del preámbulo es descriptivo. Sin embargo, en el texto del documento, no existe un párrafo operativo o compromiso correspondiente que deba ser acordado y aprobado por los Estados Miembros. Por lo tanto, esto definitivamente no evitará que los estados hagan uso de las flexibilidades de los ADPIC, pero la declaración política no será otra herramienta para que los países lo hagan “.

La referencia a las flexibilidades de los ADPIC en el preámbulo del borrador final de la declaración política dice lo siguiente:

“Reconocer la importancia crítica de los medicamentos asequibles, incluidos los genéricos, para ampliar el acceso a tratamientos asequibles contra la tuberculosis, y recordar que la Declaración de Doha de la OMC de 2001 sobre el Acuerdo ADPIC y Salud Pública reconoce que los derechos de propiedad intelectual deben interpretarse y aplicarse de forma que apoyen el derecho de los Estados miembros a proteger la salud pública y, en particular, a promover el acceso a los medicamentos para todos, y que los derechos de propiedad intelectual son un incentivo importante en el desarrollo de nuevos productos de salud”.

Palumbo señaló, sin embargo, que “última frase de este texto fue modificada en el borrador final para enfatizar solo el papel de la propiedad intelectual como incentivo para la I + D, sin mencionar el uso de otros mecanismos de incentivo”.

La Estrategia Global de la Organización Mundial de la Salud y el Plan de Acción sobre Salud Pública, Innovación y Propiedad Intelectual (GSPA-PHI) reconocieron que los derechos de propiedad intelectual por si solos son insuficientes para incentivar la I + D de medicamentos que no prometen grandes ganancias.

Al revisar las posiciones de los Estados miembros en los primeros borradores de la declaración política, Estados Unidos se convirtió en la única oposición a cada referencia a las flexibilidades de los ADPIC en los párrafos operativos.

Palumbo explicó a IP-Watch que “si bien solo vemos las objeciones de Estados Unidos, existe la posibilidad de que otros países compartan la posición estadounidense”.

Muchos otros grupos, incluida la Unión Europea, optaron por incluir un texto que hiciera referencia a las flexibilidades de los ADPIC, como es evidente en las versiones anteriores del borrador.

Esto quedó claro con las enmiendas que la UE añadió a la referencia de los ADPIC en el borrador del 10 de junio y que posteriormente se eliminó del borrador final de la declaración política.

El G77, que representa a los países de ingresos bajos y medianos, formó el bloque primario de países a favor de incluir referencias a las flexibilidades de los ADPIC en el borrador de la declaración política.

El 27 de marzo, en una declaración formal sobre la reunión de alto nivel sobre la tuberculosis, el G77 expresó que “se requiere una respuesta global urgente, en particular facilitando el acceso a medicamentos y tecnologías asequibles, fomentando la innovación en la prevención y el tratamiento de esta epidemia, así como ampliando la financiación, incluso a nivel internacional. Claramente, la comunidad internacional no debe perder nuestro objetivo común de acabar con la tuberculosis para 2030”.

A instancia del Grupo de los 77 también se había incluido en los primeros borradores “el compromiso a eliminar urgentemente los obstáculos que limitan la capacidad de los países para proporcionar prevención, diagnóstico y tratamiento de tuberculosis asequibles y efectivos”.

El G77 también pidió incluir el derecho de los países a “enmendar las leyes y regulaciones nacionales, según lo consideren apropiado los respectivos gobiernos”.

La UE había propuesto incluir en los párrafos operativos “el pleno respeto de las obligaciones internacionales de cada país, en particular aquellas bajo la OMC, para optimizar” los tratamientos.

La UE había propuesto además avanzar en “conformidad con el Acuerdo sobre los ADPIC y la Declaración de Doha, de forma tal que eviten crear obstáculos al comercio legítimo de medicamentos e innovación, y prever salvaguardias contra el abuso de tales medidas y procedimientos”.

El representante de la misión de los Estados Unidos durante los debates rebatió que “según informes recientes, el financiamiento del gobierno de los Estados Unidos para la I + D global de la tuberculosis representa casi el 60% de la inversión mundial. Quisiéramos aprovechar esta oportunidad para señalar que la mayoría de los medicamentos de tratamiento existentes para la tuberculosis no son patentados y de bajo costo y que los dos medicamentos más nuevos, uno es donado y el otro tiene un uso limitado según las directrices de la OMS”.

“Dado el gran número de personas con tuberculosis, que la gran cantidad de personas con tuberculosis no están diagnosticadas y que esta es una enfermedad tratable, parecería ser un mejor uso de los esfuerzos globales para enfocarse en mejorar los sistemas de salud, las medidas preventivas y el desarrollo de nuevas herramientas, en lugar de distraernos, ya que a menudo estamos en una discusión sobre el acceso a los medicamentos, la flexibilidad de la propiedad intelectual o las licencias obligatorias. Invertir en llegar a las poblaciones desatendidas o pasadas por alto parece ser la acción principal que se necesita a nivel mundial, pero aún más importante a nivel nacional “.

Sin embargo, cabe destacar que la posición del gobierno de Donald Trump con respecto a las flexibilidades de los ADPIC no es uniforme.

Por ejemplo, el senador estadounidense Sherrod Brown (demócrata por Ohio), en una carta al secretario de Estado de los EE. UU., Michael Pompeo, lo alentó a “preservar el lenguaje en el texto de declaración sobre la asequibilidad de nuevas herramientas y diagnósticos, así como preservar el lenguaje reconociendo la importancia de desvincular el costo de la inversión en investigación y desarrollo del precio y el volumen de ventas para facilitar el acceso equitativo y asequible a nuevas herramientas y avances “.

Brown continuó alentando a su gobierno a “apoyar los esfuerzos para mejorar la colaboración global en investigación y desarrollo, así como mejorar el intercambio de datos en un esfuerzo por traer nuevos medicamentos al mercado más rápido”.

La ONU también está negociando una declaración para una reunión de alto nivel sobre las enfermedades no transmisibles (ENT) que se celebrará el 27 de septiembre en la ONU en Nueva York y cuyo borrador, por ahora, ha eludido cualquier referencia al alto costo de los medicamentos oncológicos y sobre el efecto de las patentes monopólicas, pese a las demandas de centenares de organizaciones de la sociedad civil y académicos de prestigio mundial.

Palombo de MSF anticipó que “probablemente veamos el próximo año, en la Asamblea Mundial de la Salud (en mayo), mayores presiones para reducir las referencias a las flexibilidades de los ADPIC”.