EL CRECIMIENTO DE LOS BIOSIMILARES NACIONALES GENERA COMPETENCIA Y REACCIONES POR MERCADOS EMERGENTES

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Los laboratorios nacionales de los mercados emergentes,  desde India a la Argentina, deberán estar preparados para afrontar “el discurso virulento” de las multinacionales  que intentan instalar la desconfianza  sobre los biosimilares ante la creciente disputa por los mercados emergentes.

 

La advertencia sobre la  estrategia  de las multinacionales fue una de las conclusiones del seminario sobre la Biotecnología Industrial Argentina,  que reunió a profesionales, representantes de laboratorios nacionales, universidades y centros de investigación.

Marcelo  Criscuolo, director de Estrategia y Desarrollo de Biosidus, recordó que en la década del 90, a raíz del lanzamiento de algunos de sus productos que hicieron punta en biotecnología “hubo chispazos con las multinacionales, pero no existía ese discurso virulento contra los biosimilares” que se escucha en la actualidad.

“Sucede que los biosimilares se han vuelto importantes,  para quienes disputan los mercados emergentes”, agregó Criscuolo.

“Hemos instalado la primera plataforma nacional en América Latina para la producción de monoclonales y ya hemos introducido al mercado tres lotes exitosos”,  agregó Lucas Filgueira Risso de PharmADN,  destacando que además su laboratorio (integrante  del  consorcio nacional Insud de proyección internacional)  está financiando ensayos clínicos sobre nuevos medicamentos biotecnológicos  con 250 pacientes  en Brasil, Sudáfrica, Francia y Londres, entre otros destinos.

Durante el seminario varios de los panelistas explicaron las diferencias de costos existentes entre los originales patentados por las multinacionales y los biosimilares fabricados por laboratorios nacionales,  con diferencias que puedan oscilar de 1000 dólares a 50 dólares por tratamiento.

Por ejemplo, el Interferon Beta marca Rebif  NF de Merck Serono en su presentación de 44 mcg 05, ml x 12 tiene un costo de 32.469.16 pesos. La versión  de Biosidus llamada Blastoferon cuesta en igual presentación 18.853.20 pesos y  el Inmunomas de Gemabiotech  12,.167,17 pesos.

La hormona del crecimiento de Pzifer  tiene un costo de 3.331,88 pesos, mientras que Biosidus la ofrece por 1.360, 50 pesos. Esas cifras son las que explican el discurso cada vez más virulento en la disputa por los mercados emergentes.

Pero, además en el caso del mercado argentino, Valentina Carricarte de laboratorio Gador y de la red de biotecnología de Alifar, explicó que de los diez laboratorios argentinos de mayor venta, nueve son nacionales. La excepción es Pfizer.

Esos nueve laboratorios nacionales ocupan además el 85 por ciento de las plantas industriales radicadas en el país.

En Argentina el mercado de medicamentos biotecnológicos ya representa alrededor de 800 millones de dólares anuales. Las exportaciones superan los 55 millones de dólares y  están destinadas a treinta países.  Este año las estimaciones indican que las ventas al exterior crecerán 11 por ciento.