LOS SENADORES REPUBLICANOS ACUSAN AL DEPARTAMENTO DE SALUD DE COMPROMETER LA “SEGURIDAD NACIONAL” POR ACUERDOS CON CHINA

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Algunos senadores republicanos sospechan que ha sido el propio Departamento de Salud de Estados Unidos el que facilitó la transferencia de sensible información sobre propiedad intelectual a China y no solo consecuencia de algunos episodios de “espionaje” típico de la Guerra Fría.

Por lo menos así sospechan los senadores republicanos Chuck Grassley de Iowa y Marco Rubio de Florida que le han enviado una carta al U.S. Department of Health and Human Services (HHS), solicitándole información sobre contratos celebrados con compañías genómicas vinculadas a China, que a su entender han comprometido “la seguridad nacional”.

Los senadores republicanos aseguraron en su carta que las empresas genómicas chinas WuXi Nextcode y BGI han recibido dinero estadounidense y accedieron a información confidencial a partir de sus contratos con centros de servicios de Medicare y Medicaid.

En un comunicado, WuXi respondió que hace negocios en todo el mundo desde su sede en Cambridge, Massachusetts, y que la mayoría de sus ejecutivos y miembros de la junta son ciudadanos de los Estados Unidos. La compañía también aseguró que mantiene separados sus datos genómicos de Estados Unidos y China, publicó el sitio especializado STAT.

De especial interés para Grassley y Rubio es el antecedente de que WuXi y BGI hayan hecho negocios en el pasado con Huawei Technologies, el gigante tecnológico chino que los funcionarios de los Estados Unidos han acusado de conspirar para robar la propiedad intelectual estadounidense. La empresa también ha negado esas denuncias.

El interés de Grassley es de sustancial importancia porque, como presidente del Comité de Finanzas del Senado, tiene un amplio poder para investigar las industrias de la salud y la biotecnología, especialmente cuando se trata de contratos que esas compañías tienen con el gobierno federal.

La demanda de los senadores que apunta a confirmar sus sospechas de “filtraciones” que involucran a la propiedad intelectual, se enmarca en la creciente guerra comercial entre Estados Unidos y China.

La administración de Trump ordenó en abril pasado a PatientsLikeMe, una empresa emergente de tecnología de la salud estadounidense, que se desvinculara de su mayor inversor de origen chino por la preocupación de que su propietario mayoritario obtuviese el acceso a los datos de salud de millones de ciudadanos.

NBC News también informó que la administración Trump estaba “preocupada” por la compra por parte de un inversor chino del sitio Grindr, una aplicación geosocial destinada principalmente a un público gay que permite a sus usuarios localizar y comunicarse con hombres y mujeres homosexuales y bisexuales, transgénero y transexuales, ya que podría acceder a información confidencial de los usuarios estadounidenses.

PHARMABAIRES publicó recientemente que “los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos han denunciado al menos 16 casos de “espionaje” atribuidos a Rusia, China e Irán, en un intento por justificar la pérdida de competitividad mundial por culpa de “topos” y científicos presuntamente vinculados a esos países que filtran ilegal y clandestinamente las investigaciones de sus laboratorios.

La acusación propia de la “guerra fría” fue efectuada por los directores de los National Institutes of Health (NIH) durante una audiencia en el Senado estadounidense, en un intento por explicar los avances que está logrando China en telemedicina e Inteligencia Artificial (IA).

Esa audiencia, precisamente, fue presidida por el republicano Grassley.