Ruben Abete: “Termino el tiempo del garrote”

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“Termina el tiempo del garrote y comienza el tiempo del consenso, gane quien gane”, vaticinó Rúben Abete, uno de los vicepresidentes de la UIA, secretario general de ALIFAR y ex presidente de CILFA. También defendió el convenio PAMI pero advirtió que requiere de ajustes y que la política de control de precios condujo a la virtual quiebra de muchas pymes farmacéuticas.  

“La sensación (de los industriales) es que se termina el tiempo del garrote y comienza el tiempo del consenso. Comienza otra situación, podrá ser igual, peor o mejor, pero será distinta, especialmente en el trato. La sensación es que se viene un cambio de aire necesario, gane quien gane”, afirmó Abete, desde la perspectiva de su cargo en la UIA, durante una entrevista concedida a Pharmabaires, en sus oficinas de Dallas, el laboratorio familiar fundado por su padre Reinado en 1955 y que dirige desde hace décadas.

NUEVE AÑOS DE CONTROLES IRRACIONALES

En el caso específico de la industria farmacéutica, Abete, ex presidente de CILFA, afirmó que se “ha aguantado nueve años de controles de precios totalmente irracionales en los que no pudo trasladar el aumento de costos al valor real del producto”.

“Este tipo de políticas de disociación entre los aumentos de costos y el precio final llevo a una crisis de las pequeñas y medianas empresas,  con un aumento del endeudamiento y tampoco pudieron invertir en capacitación y tecnología en las nuevas normas técnicas, que tienen un costo”, señaló.

“El corset de los precios afectó especialmente a las pymes que tienen costos elevados y una rentabilidad que terminó siendo negativa y con la perdida del capital de trabajo. En definitiva favoreció a las grandes empresas”,  reforzó.

A partir del 10 de diciembre, “esperamos algo más lógico, porque no se puede encorsetar a una cadena de valor que actualice sus valores a la cifra que se le ocurre al funcionario al margen de como funciona la economía, porque eso a la larga te condena a la quiebra”, anticipó Abete.

“Este tipo de política, donde hay una disociación entre el aumento de los costos y el precio final del producto llevó a una crisis muy importante a  las pequeñas y mediadas empresas de todos los sectores, y especialmente a aquellos sectores que están con precios altamente controlados y lo que hizo fue favorecer a las grandes empresas, todo lo contrario de lo que se decía que se quería hacer”, afirmó.

“La posibilidad de crecimiento de las pymes no es ilimitada, sus costos fijos son altos. Y esta politica llevo primero a limitar la competitividad, segundo a comerse el capital de trabajo y finalmente a tener rentabilidad negativa. En cambio las grandes empresas tienen la espalda ancha para afrontar los costos fijos”, comparó.


MORENO Y EL CONTROL DE PRECIOS

Abete recordó que esta advertencia se la trasladó al ex secretario de Comercio Guillermo Moreno, que se excusó del debate con el argumento que no podía discutir de economía “con un médico”. Un “médico” que comenzó “repartiendo paquetes y llenando una cajita de medicamentos y que sabe un poco más que vos de la industria farmacéutica”, le respondió.

Igualmente rescata que las discusiones con Moreno si bien fueron “duras”, el funcionario “nunca me faltó el respeto y siempre tuvo consideraciones, no sé  porqué”.


EXPECTATIVAS PARA EL FUTURO

Con el cambio de “aire”, Abete es optimista sobre el rumbo que adoptará el futuro gobierno: “Los candidatos y sus referentes económicos, hicieron trascender más o menos lo mismo, hay matices pero en definitiva todos dijeron más o menos lo mismo”, explicó Abete, sobre el modelo económico.

La expectativa de la industria farmacéutica “es volver a crecer, especialmente en exportaciones. “Pasamos de 150 millones de dólares anuales a 760 millones, pero luego nos amesetamos”, afirmó Abete.

En cuanto a la balanza comercial del sector farmacéutico es deficitaria por 1.200 millones “por las multinacionales que traen productos terminados, las nacionales aportan la parte positiva”, comparó.

Precisamente, las industrias alimenticia y farmacéutica, son las dos primeras en el último ranking de competitividad elaborado por una consultora privada (más de 70 puntos sobre cien) y en condiciones de fortalecer su perfil exportador.


EL RETRASO DEL DOLAR Y LA INFLACION

El retraso del dolar ”favoreció a la industria farmacéutica en el abastecimiento de materias primas porque compró más barato, pero la perjudicó  como exportador, pero además el gran impacto que no se tiene en cuenta es todo el tema del incremento de los insumos, la logística, el traslado, los salarios, que todos crecieron al ritmo de la inflación real”.

“En los últimos años tuvimos un 30 por ciento de inflación y quizás me quedo corto y las empresas pudieron incrementar un 12 por ciento. Esto perjudicó especialmente a las empresas pymes, que no pudieron incorporar nuevos productos porque aumentó su índice de endeudamiento y tampoco pudieron adoptar las normas técnicas que requieren de una alta capacitación y tecnología, que tienen sus costos”.   

DEJAR HACER, PERO CON  EL ESTADO

Sobre lo que vendrá después del 10 de diciembre, Abete espera del próximo gobierno “dejar hacer”, aunque eso no implica potencializar la libertad absoluta del mercado: “Yo soy un fiel defensor de que el Estado debe fijar las pautas, porque está obligado a ser el árbitro y el que dirige toda la cuestión económica, pero debe estar relacionado con el sector privado desde la integración público-privado, cuando se necesite. Yo no soy un defensor de que todas las reglas las pone el mercado. Las reglas las pone el Estado. Pero tampoco quiero que el Estado me ponga el pie encima y me aplaste, sino que me deje funcionar libremente”, aclaró.

“Con todos los candidatos tuvimos entrevistas y un diálogo muy fluido. Y con todos hubo coincidencias. Por eso me es difícil hacer una diferenciación entre unos y otros”, analizó sobre los aspirantes a la Casa Rosada.

También agregó un comentario que se aparta del “relato” de la década que concluye: “El sector financiero siempre estuvo para arriba, entonces pasa algo cuando el sector financiero está por encima del sector industrial”.  


CONVENIO PAMI

El Convenio funciona desde 2002 y tiene vencimiento el próximo 31 de diciembre. En palabras de Abete "Es un modelo que ha funcionado, pero hay que hacerle ajustes, porque se firmó en el 2002, pasaron 13 años y había contribuciones por el sector productvo y por la dispensación que hoy no se pueden sostener".
Y continuó: "es el único Convenio que pasó todas las Administraciones y no fue cuestionado, incluso se puso en funcionamiento la Operatoria 337, donde el afiliado que no puede pagar la parte que le corresponde se la cubren, pero se desmadró, se fue de las manos. Hay gente que realmente lo necesita y otros que posiblemente no, pero creo que es un acuerdo que va a persistir".
"¿Cuando vieron a los Jubilados reclamando medicamentos en la calle en todos esos años?", finalizó Abete.

 
PLAN BICENTENARIO, EXPRESION DE DESEOS   

El Plan Bicentenario 20/20 lanzado por el Ministerio de Industria para varios sectores industriales y en especial para la industria farmacéutica, admitió que  “yo siempre dije que no era sustentable, porque arrancó con un presupuesto que no reflejaba la realidad, que decía que la inflación sería del 12 del por ciento y fue del 34 por ciento y fijaba un valor del dólar en 4,5 pesos cuando arrancó (el ministro de Economía)  Kicillof y va a terminar la gestión en 10 pesos, ¿entonces como haces previsible un plan 20/20, con variables que no conoces ni controlas?. Por eso, para mi ese plan no sé si era un delirio, pero era más un ensayo académico, una expresión de deseos”.


LA ANMAT PERDIO REFERENCIA  

Abete también lamentó que “la ANMAT era altamente técnica y de referencia internacional . Era líder, ya no, ahora nos hemos estacando a nivel regional y tiene menos actividad de referencia”. Las críticas apuntan a los cambios que se sucedieron desde octubre pasado, cuando fue licenciado Carlos Chiale. “Le dieron mucha ideología”,  lamentó.


PATENTES Y LOS TLC

Secretario general de ALIFAR, la asociación de los laboratorios latinoamericanos de capital nacional, Abete admitió que existe preocupación por el efecto regional de los tratados de libre comercio, como el TPP que firmaron recientemente Estados Unidos y once socios comerciales, países ubicados sobre el Pacífico.

“Lo que retraso el TPP, como en todos los tratados de libre comercio, fue el capítulo farmacéutico por sus repercusiones negativas. Se elevo el umbral del Acuerdo ADPIC con la protección de datos para los biológicos. Chile, Colombia y Perú  tuvieron una posición negativa a esta demanda”, comentó.

“Estados Unidos ingreso al TPP cuando las negociaciones ya estaban iniciadas y constituye el mas grande acuerdo comercial mundial equivalente al 40 por ciento  .Es una herramienta de control de Estados Unidos del comercio con China y están involucradas empresas con mayor poder que los propios Estados”, completó.

Entrevista: Matías Biscaro/Alberto Ferrari