FARMACEUTICOS APOYAN REBAJA PERO CONSIDERAN INSUFICIENTE

Visto: 902

El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB) consideró una “buena noticia” la rebaja del precio de los medicamentos acordada entre los laboratorios nacionales y el gobierno, pero consideró que es una “medida insuficiente” y pidió un amplio consenso con la convocatoria a “todos los actores” de la cadena.

“El sindicato ve con buenos ojos esta resolución, pero consideramos que es insuficiente, porque se trata de un acuerdo con una sola  (CILFA) de las cuatro cámaras de la industria farmacéutica”, señaló Marcelo Peretta, titular de SAFyB.
“También es un acuerdo insuficiente porque no invitaron al profesional farmacéutico que es el que pone la cara ante el paciente en la farmacia”, subrayó el dirigente.
Pero, esencialmente es insuficiente “porque no alcanza a la totalidad de los productos en el mercado sino a las marcas de los laboratorios nucleados en CILFA y justamente tenemos la oportunidad, con un nuevo gobierno, de afrontar entre todos una problemática sensible para la sociedad como es el precio de los medicamentos”,  subrayó.
“Tomemos esta buena noticias para sumar a todos los actores y encontrar los consensos que permitan que la rebaja sea efectiva para todos 20 mil productos aprobados y existentes en el mercado“, propuso Peretta.
De lo contrario, la noticia “genera mucha expectativa entre los pacientes, que no siempre encontrará que su marca, la que consume habitualmente, rebajó de precios”, advirtió.
Es cierto que el farmacéutico –destacó Peretta – tiene la alternativa de ofrecer un medicamento similar y más económico, si ha sido alcanzado por la rebaja de precios. Pero es una opción que deberá ser consensuada entre el paciente y el profesional.
Peretta insistió que hay que buscar soluciones de fondo al cíclico problema del costo de los medicamentos y por eso “no puede quedar la mayoría de los actores fuera de estas negociaciones”. En tal sentido propuso un proyecto de ley para ordenar los aumentos en el sector farmacéutico (ver al final).
“Porque, de lo contrario nos seguiremos enterando por los diarios y somos nosotros los farmacéuticos los que tenemos que poner la cara y explicarle al paciente que paso con el precio de sus medicamentos”,  reforzó Peretta.
En consecuencia, “estamos ante una buena noticia, pero que debemos mejorarla”,  propuso el titular del SAFyB.

SAFYB PROPONE UNA LEY PARA FIJAR EL PRECIO DE LOS MEDICAMENTOS
El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) propuso que el precio de los medicamentos se fije mediante una ley aprobada en el Congreso Nacional, como método que supere en previsibilidad el actual mecanismo de la discusión periódica entre el secretario de Comercio de turno y las cámaras empresarias, diferenciando además la rentabilidad de los laboratorios grandes de los pequeños y medianos.
El sindicato SAFYB propuso que “en vez de discutir cinco o seis veces por año, hay que encontrar un índice, fórmula o ecuación por ley, que contemple los índices de inflación del INDEC, el costo de vida y otras variables que propongan los expertos”, para incrementar regularmente el precio de los medicamentos de forma previsible.
“Queremos poner en discusión un proyecto de ley de fijación y actualización de los precios de los medicamentos mediante un mecanismo por ley que supere esta rutina de cinco o seis discusiones por año, buscando un punto intermedio que garantice la rentabilidad, pero también el acceso a los medicamentos por parte de la población”, subrayó el sindicato.
“Desde hace cinco años venimos hablando del precio del medicamento y también vemos distorsiones o la disconformidad de los pacientes, de los productores y del Estado, que para la gente no cumple la función que le corresponde”, insistió Peretta.
Además, el dirigente subrayó que este sistema dejaría en el pasado las discusiones entre un funcionario y las cámaras del sector, con las rispideces o las interpretaciones que originan, para convertirse en un mecanismo con formato legal que nadie podría cuestionar.
“El precio de los medicamentos no debe quedar unilateralmente en manos del productor porque es un bien social, pero tampoco sujetos al criterio particular de una oficina de Estado como es la Secretaría de Comercio, porque en ambos casos se pueden cometer excesos”, alertó.
Si el precio es fijado sólo por el productor “incrementaría en forma distorsionada y la gente perdería acceso”, pero “si queda en manos exclusiva del gobierno puede ocurrir que se pierdan fuentes laborales si la rentabilidad de las empresas decrece a un mínimo que no garantice la subsistencia de esas fuentes laborales”, alertó Peretta.
Peretta propuso diferenciar también a los laboratorios pequeños y medianos nucleados en Cooperala y Capgen, de los grandes de Cilfa y Caeme, ya que estos últimos “tiene márgenes de rentabilidad totalmente diferentes a los primeros”.
Los laboratorios de Cooperala y Capgen “tienen marcados y tasas de rentabilidad distintas a los más poderosos, más moderadas y los precios son más accesibles, aunque cumpliendo siempre con las normas de calidad de la ANMAT”,
“Entonces hay que tener en cuenta que a quienes más les apremia el aumento de precios es a los primeros que son los que tienen más dificultades económicas. Esto es como comparar Carrefour con un almacén de barrio”, comparó Peretta.
Para fijar el precio de los medicamentos “la primera vez", Peretta propuso evaluar el costo de producción, la inversión en investigación y también su inserción en el mercado, de acuerdo con la cantidad de pacientes a quien está dirigido el producto y sus estimaciones de comercialización.
También hay que diferenciar “entre los medicamentos bajo patente de precios más elevados de aquellos cuya patente expiró y en todo caso no justifican el incremento periódico.
“Lo importante es encontrar el mecanismo apropiado para que la actualización de los precios de los medicamentos, que lleve tranquilidad a la población, en particular a los jubilados que son los que más consumen, de modo que sepan si les va a alcanzar su jubilación para pagar los medicamentos”, completó Peretta.