UN AÑO DE TRANSICION

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La industria farmaceútica asume que se viene un año de transición. El tema de fondo es la estructura de costos que deberá delinear en los próximos meses y para eso hay que esperar, por lo menos, hasta mayo, cuando se divise con mayor precisión el horizonte.

Salarios y dólar. Son las dos variables que la industria considera sustanciales para fijar los precios. Y por ahora, solo divisan incógnitas en un escenario todavía volátil.
La industria planifica con al menos seis meses de anticipación. Y desconoce si el dólar estará en los valores actuales. Ya le pasó que tuvo que asumir un desfasaje a fines del año pasado, cuando saltó de 10 a 14 con el cambio de gobierno.
El dólar marca el costo de las materias primas, aunque al mismo tiempo el costo de importación podría reducirse con la eliminación de aranceles que con la nueva política económica han quedado obsoletos.
La inflación y los salarios, son la otra ecuación que preocupa a la industria. En realidad, como en años precedentes, aunque ahora con un nuevo escenario y con otras expectativas.
Pero si esas expectativas eran de negociaciones menos conflictivas, algunos anticipos indican que se viene otra tormenta. Alcanza con seguir en twitter al históricamente moderado Héctor Daer, secretario general de ATSA y diputado nacional. 140 caracteres combativos…
Y los precios. Con vientos en contra que muchas veces se agitan desde los medios. Tema sensible que se ha instalado con demasiada repetición en la tapa de los diarios y en los zócalos de los canales de noticias.
Entre los cambios positivos y lejos de las incertidumbres del pasado, es que ahora la relación con el gobierno será “más razonable, de sinceramiento de la economía, normal y previsible”, reconoció un importante directivo del sector.
Otros temas se agitan mientras tanto, entre los cambios que se avecinan para el sistema de salud.
Uno es la recuperación de la ANMAT, donde persiste la preocupación por la decadencia heredada. Se busca recuperar la excelencia técnica para lo que vendrá, los biosimilares.
Otro es la universalización de los convenios con las obras sociales y las prepagas, a través de los colegios farmacéuticos y las cámaras de farmacias,  para que todas las farmacias del país entreguen medicamentos a todos los afiliados, sin excepción, proyecto que estudia la nueva conducción de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).