AVANZA AGENCIA EVALUADORA DE MEDICAMENTOS

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Ya se encuentra en el escritorio del presidente Mauricio Macri el proyecto de Agencia Evaluadora de Medicamentos y Tecnologías Médicas, en la que trabajaron el Ministerio de Salud, la ANMAT , la Superintendencia de Servicios de Salud, profesionales médicos y farmacéuticos, facultades y cámaras empresarias.

El proyecto, con el texto definitivo, ya pasó por las manos del ministro Jorge Lemus, del titular de la ANMAT, Carlos Chiale, y de Luis Scervino, el actual superintendente de Servicios de Salud.
A partir de ahora “los tiempos son políticos”, reconocen los voceros del Ministerio de Salud, sobre la oportunidad de enviarlo al Congreso Nacional, decisión que adoptará exclusivamente el presidente Macri.
La Agencia Evaluadora dependerá del Ministerio de salud y tendrá un directorio integrado por un presidente, un vicepresidente y tres vocales. La conducción se completará con un Consejo Asesor y un Consejo Consultivo.
En el Consejo Asesor participarán las academias de medicina como la AMA, las facultades y escuelas de Medicina de Gestión Pública, el PAMI, la Superintendencia de Servicios de Salud y los financiadores.
En el Consejo Consultivo estará presente la industria y los proveedores (en su mayoría importadores) de tecnología médica. No tendrán voto, aunque podrán exponer sus argumentos y defender sus productos.
A su vez la ANMAT seguirá siendo el único organismo responsable de la aprobación de nuevos medicamentos, por carriles separados a la Agencia Evaluadora
Se trata de un sistema semejante al NICE de Reino Unido, que es el organismo que aprueba lo que debe cubrir y financiar la seguridad pública. Evaluar, precisamente, el costo beneficio de las nuevas drogas o de la tecnología médica que ofrezcan los fabricantes.
“Lo que se busca es terminar con la judicialización de las prestaciones, que obligan a las obras sociales y a la medicina privada a pagar medicamentos o tratamientos sin que existan evidencias clínicas o terapéuticas suficientes”, señalaron voceros del Ministerio de Salud.
Por ejemplo, mencionaron que “Sovaldi de Gilead para la Hepatitis C es caro (330 mil pesos el tratamiento en Argentina) pero es de probada eficacia. Pero hay medicamentos oncológicos que se exigen mediante amparos judiciales, que son carísimos y alargan la vida un mes o dos”.
Algunos sostienen que la Agencia Evaluadora es un triunfo del Foro para el Desarrollo de las Ciencias, conocido también como Grupo Medeos, que el año pasado propuso a los candidatos conformar una Agencia Nacional de Tecnologías Sanitarias, a semejanza del NICE de Reino Unido.
Precisamente, entre los referentes del grupo Medeos figuraron el año pasado Jorge Lemus, el rector de la Universidad Isalud, Rubén Torres, el presidente honorario de la AMA, Elías Hurtado Hoyo, el ex ministro de Salud, Alberto Maza, el abogado especializado en seguridad social, Miguel Angel Secchi, y el ex gerente de Asuntos Jurídicos de la SSS, Oscar Cochlar, entre otros.
El Grupo Medeos en su Plan Nacional de Salud para la República Argentina presentado el año pasado, propuso “reforzar el rol de la ANMAT” y crear la “Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias”, a semejanza del NICE de Reino Unido, que evalua el costo/beneficio de los medicamentos financiados por la seguridad pública.
“Esta agencia entiende sobre la evaluación e incorporación de las innovaciones tanto diagnósticas como terapéuticas en la canasta prestacional, se trate de medicamentos o procedimientos. Es un área creada por Ley y debe garantizarse la idoneidad de sus miembros (como así también su independencia de intereses de prestadores, industrias o usuarios)”, propuso el Grupo Medeos, con afinidades políticas con el entonces candidato presidencial Mauricio Macri.
La agencia “será un órgano técnico, con autonomía en sus decisiones” y “tendrá un consejo consultivo, de consulta obligatoria (a definir su conformación y alcance de su tarea), compuesto por representantes de las instituciones mas prestigiosas en el ámbito de las ciencias de la salud y representantes de las entidades que forman parte del sistema (industrias y otros)”.
“Como sus decisiones van más allá de una evaluación de calidad, sino que se enmarcan dentro de la planificación de las políticas sanitarias, se debe tener en cuenta: La sustentabilidad del sistema o eventualmente la creación de las partidas presupuestarias para su financiamiento” y entre sus atribuciones “determinará las acciones a implementar para el financiamiento de las prestaciones de alto costo, episódicas y crónicas”.
El grupo de profesionales que trabajó en la redacción del proyecto de la Agencia Evaluadora aseguró que encontró una “actitud positiva” de parte de los laboratorios nacionales y cierta reticencia de las multinacionales, que son las que importan los medicamentos de alto costo.
Voceros de la industria alertaron, sin embargo, que la Agencia Evaluadora “puede convertirse en otro organismo burocrático”.
Las clínicas y los sanatorios también están de acuerdo con la Agencia Evaluadora porque afirman que el costo de la tecnología médica ha desbordado y desfasado sus estructuras de costo.
Los modelos de las agencias evaluadoras de Canadá y el País Vasco también han sido estudiados durante la redacción del proyecto que Macri tiene sobre su escritorio.