ONG LANZA CAMPAÑA CONTRA PRESION DE MULTINACIONALES

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La fundación GEP lanzó una campaña contra la presión de las cámaras de los laboratorios multinacionales en Argentina y Brasil para eliminar las Guías de Patentabilidad que impiden la aprobación de patentes sin novedad inventiva. “¡INTERFARMA y CAEME deben abandonar las causas judiciales! Firmá aquí la petición¡”, es la consigna de la organización.

La OnG vinculó a las cámaras de los laboratorios multinacionales con la presión creciente en ambos países para eliminar las Guías de Patentabilidad, tal como alertó la reciente Asamblea Anual de ALIFAR.
En Argentina la ofensiva contra las Guías de Patentabilidad tiene de ariete a la Asociación Argentina de Agentes de Propiedad Intelectual que cuenta entre sus socios a Dalmaso Pardo, nuevo presidente del INPI.
“Brasil y Argentina han creado estándares y criterios estrictos para la examinación de patentes en el sector farmacéutico y han impedido exitosamente a varias patentes ilegítimas e inmerecidas. La examinación rigurosa de patentes en el sector farmacéutico es urgente para proteger a los pacientes y los sistemas de salud de los monopolios sobre drogas esenciales”, explicó la Fundación GEP.
 “Ahora las multinacionales farmacéuticas buscan destruir estos mecanismos que ponen límite a sus abusos. Interfarma y CAEME, asociaciones que representan sus intereses en Brasil y Argentina, han presentado casos judiciales que amenazan el futuro del acceso a medicamentos en estos países y más allá”, vislumbró la fundación al lanzar su campaña.
“La demanda de CAEME contra el Estado es escandalosa y si prospera, peligra la sustentabilidad económica de los programas de provisión gratuita de medicamentos, tanto públicos como de la seguridad social y las pre-pagas”, alertó Lorena Di Giano, directora ejecutiva de GEP.
“Brasil y Argentina se han comprometido en el desafío de mantener sistemas universales de salud pública, que incluyen la distribución gratuita de medicinas esenciales para quienes las necesiten. Muchas vidas dependen de que estas políticas de salud pública se cumplan”, señaló la OnG con cabecera en Buenos Aires.
“Sin embargo, las multinacionales farmacéuticas intentan que las leyes se hagan a su medida para que sus intereses se prioricen antes que los derechos de las personas”, advirtió la fundación.
En el documento difundido hace pocos días en Buenos Aires se alertó  que “los dramáticos incrementos en el precio de nuevas medicinas están vinculados con la manera en la que las patentes farmacéuticas son examinadas y otorgadas”.
“La situación es alarmante porque el abuso al sistema de patentes se ha convertido en práctica usual en la industria farmacéutica, perjudicando a competidores y usuarios y desfavoreciendo la innovación”, enfatizó el documento.
Di Giano mencionó como ejemplo que el Sofosbuvir en su versión genérica fabricada por Richmond en Argentina cuesta 1.400 dólares, mientras que el tratamiento original con Sovaldi de Gilead  tiene un costo de 84 mil dólares en Estados Unidos.
También el Atripla, medicamento contra el VIH, en la versión genérica de India se consigue a un precio “19 veces menor que el que vende Gilead”·