ONU RECOMENDÓ A LOS PAÍSES QUE UTILICEN LAS LICENCIAS OBLIGATORIAS PARA ASEGURAR ACCESO A LOS MEDICAMENTOS

Un panel de Naciones Unidas propuso que los países en desarrollo utilicen “adecuadamente la legislación comercial internacional” incluidas las licencias obligatorias y “solo acepten las patentes innovadoras”,  para asegurar el acceso universal a los medicamentos de sus poblaciones.

 El panel que sesiónó en la sede de la ONU en Nueva York sugirió que “los gobiernos: deben otorgar patentes solamente para innovaciones genuinas y no deben socavar el uso de las flexibilidades incorporadas en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC)”.

También afirmó que los gobiernos deben crear un ambiente propicio para la exportación de medicamentos bajo licencia obligatoria; Y que la secretaría de la OMC debería “registrar las quejas de presión sobre los países y adoptar medidas punitivas”.

Otra de las conclusiones del panel fue que “los líderes del mundo deben ahora poner en marcha un cambio en la forma de asegurar  los medicamentos a todas las poblaciones que los necesitan”.

El evento se tituló "Panel de Alto Nivel del Secretario General de las Naciones Unidas sobre Acceso a los Medicamentos: Promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) relacionados con la Salud”  y fue patrocinado por Austria, Colombia y Ecuador.

La lista de oradores incluyó a:

Michael Kirby,  miembro del Grupo de Alto Nivel sobre el Acceso a los Medicamentos convocado por el Secretario General de la ONU y ex juez del Tribunal Superior de Australia,

Profesora Sakiko Fukuda-Parr, ex miembro del Panel de Alto Nivel y profesora en la New School de Nueva York.

Clemens Auer, director general del Ministerio Federal de Salud y Asuntos de la Mujer de Austria.

Margrete Auken, diputada del Parlamento Europeo por Dinamarca.

Javier Guzmán, director general del Instituto Nacional de Vigilancia de Alimentos y Drogas de Colombia

Mogha Kamal-Yanni, asesora senior de Política de Salud y VIH  de Oxfam

Magdy Martínez-Solimán, subdirector general y director de la Oficina de Apoyo a las Políticas y Programas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, (PNUD), quien además fue el moderador del debate.

“La mayoría de los países, desde los más pobres hasta los más prósperos, se enfrentan a retos en la provisión de medicamentos para sus poblaciones”, dijo Martínez-Solimán en el discurso de apertura.

Por ejemplo, señaló que 11 o 12 medicamentos contra el cáncer introducidos en los Estados Unidos cuestan más de 100.000 dólares por paciente al año, "poniendo una carga escandalosa tanto para el paciente como para los sistemas de salud".

Al mismo tiempo no hay medicamentos ni intenciones de producirlos contra la tuberculosis crónica, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas, señaló el español Martínez-Solimán, reclamando que  “tenemos que hacer más para incentivar la innovación para las necesidades de salud no satisfechas".

El juez australiano  Michael Kirby expuso  las principales recomendaciones del informe del Grupo de Alto Nivel de la ONU sobre medicamentos, que se publicó en septiembre de 2016.

Kirby recordó la reciente declaración de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que incluyó el derecho a la salud como “un derecho humano básico para todos”.

El jurista australiano admitió que los “inventores tienen derecho a ser recompensados por su trabajo” y que “no han sido adecuadamente reconciliados a nivel internacional” los derechos de propiedad intelectual y el derecho básico a la salud.

“Este es un punto focal del Panel de Alto Nivel sobre Acceso a Medicamentos”, afirmó el juez australiano.

También afirmó que la Ley Bayh-Dole de 1980 promulgada en Estados Unidos, que exigía la protección de los derechos de propiedad intelectual en la investigación en salud, “fue un shock en todo el mundo,  ya que muchos no protegían la investigación en salud hasta ese momento”.

"La bella durmiente despertó", mencionó a modo de ejemplo y  “fue seguido por el Acuerdo sobre los ADPIC de 1994 de la OMC y la Declaración de Doha de 2001 sobre los ADPIC y la Salud Pública”.

El debate fue "muy enérgico" en las décadas de 1990 y 2000, ya que el surgimiento del VIH / SIDA llevó a los esfuerzos para poner a disposición los antirretrovirales muy eficaces que se habían desarrollado, ya que se reconoció que las fuerzas del mercado no podían cumplirlas, resumió.

“Así fue que en ese momento surgió el concepto de que uno no debería tener acceso a medicamentos basados ​​en la buena fortuna de donde nacieron, sino como un principio universal”, subrayó.

Kirby insistió en que el informe del  Grupo de Alto Nivel se elaboró “de una manera completamente abierta e inclusiva, la industria fue consultada y el informe es un informe de consenso. Hubo diferencias, como se esperaría, sobre asuntos de detalle y éstos se expresan en el informe. Pero lo que se entregó como el principal mensaje central del informe se hizo por consenso”.

Por último, Kirby mencionó como ejemplo el sistema nacional de salud de su país para proporcionar los medicamentos innovadores a los 300 mil australianos  contagiados de Hepatitis C, mediante negociaciones “con el propietario de los derechos de propiedad intelectual”.

El precio negociado en Australia con el laboratorio Gilead, propietario de la patente, fue de 48 mil dólares australianos, mientras que el mismo tratamiento en Estados Unidos cuesta 84 mil dólares (100 mil dólares australianos).

"Este es el problema de dejar las cuestiones de atención de medicamentos esenciales sólo a los mercados", advirtió Kirby, remarcando: "Los mercados no necesariamente protegerán los derechos de los ciudadanos comunes".

“Así que el gobierno australiano intervino y negoció un precio y lo puso a disposición de todos sus ciudadanos que lo necesitan. Y en Egipto, con una epidemia de hepatitis C, está disponible por alrededor de 800 dólares”, comparó.

"¿Cuál es el principio de  84,000,  48,000 y  800 dólares?", preguntó el miembro informante del Grupo de Alto Nivel, del que también es integrante el argentino Carlos Correa.

"No hay principio. Es sólo lo que el mercado exige", completó.

"Esto para mí es una cuestión de derechos humanos",  agregó Fukuda-Parr en su presentación titulada "Un llamamiento a soluciones ambiciosas, transformadoras, integradas y universales".

La profesora nacida en Tokio en 1950, vinculó el trabajo del panel con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para el año 2030, “que no es sólo una lista de  169 objetivos y 232 indicadores sino un "nuevo concepto, un "cambio de paradigma real, que debe ser mirado holísticamente".

Fukuda-Parr describió que actualmente el acceso a los medicamentos es “voluntario y caso por caso” y la innovación “como limitada en alcance y escala y no coordinada”.

Destacó el problema de la resistencia a los antimicrobianos, afirmando que las 700.000 muertes anuales por resistencia a los medicamentos podrían dar lugar a 10 millones de muertes para el 2050, pero que todavía falta el incentivo del mercado para la investigación de nuevos antibióticos.

También mencionó las brechas en la investigación y los altos precios de los tratamientos contra la tuberculosis y el cáncer.

“En la actualidad, las negociaciones se realizan sobre una base de producto por producto, país por país, empresa por empresa, y hay una necesidad de nuevos modelos que uno basado en precios altos. El mercado está desalineado con las prioridades de salud”, denunció.

"Necesitamos un sistema institucional de I + D que no perpetúe las brechas cada vez mayores, dijo. "Necesitamos algo que dirija el problema como un problema universal para abordar el desajuste entre las prioridades de salud pública y los incentivos de mercado", completó.

"La crisis de la innovación es una crisis global", mencionó Kamal-Yanni en su intervención, afirmando que la falta de innovación en las enfermedades “más oscuras” es en realidad una "crisis para todos".

“El panel de la ONU fue único en romper la barrera en este tema. Que son barreras artificiales dada la naturaleza global de la crisis”, aseguró la directora de Oxfam y agregó que “lo que se necesita es una acción coherente y global”.

Kamal-Yanni preguntó: ¿quién es el responsable de llevar las recomendaciones adelante para que la gente en el norte y el sur tengan acceso a medicamentos seguros y asequibles?.

“El mundo necesita liderazgo para lograr que todas las partes interesadas se muevan en la misma dirección” pidió y agregó que Oxfam ve a tres actores clave para hacer avanzar las recomendaciones.

Estos son los gobiernos, las Agencias de las Naciones Unidas que actúen en colaboración pero que no se conformen con el mínimo común denominador y con la OMS a la cabeza con fondos suficientes; Y el secretario general de la ONU (el informe del grupo especial fue solicitado por el anterior secretario general y todavía no ha sido abiertamente aprobado por el nuevo secretario general).

El informe del Grupo de Alto Nivel que debatió el panel de la ONU recomendó que se respete y refuerce el marco jurídico acordado en la OMC y que, por el contrario, los acuerdos de libre comercio a menudo van más allá de las normas mínimas de protección de la propiedad intelectual “ cuando “los acuerdos internacionales deben utilizarse para mejorar la innovación y el acceso” de los medicamentos a la población.

Otro conjunto de recomendaciones se centra en la aplicación de modelos adicionales de financiación para la investigación y el desarrollo, asegurando que las empresas innovadoras sean recompensadas y que las personas pueden acceder a los medicamentos a un precio justo. Ejemplos son asociaciones público-privadas y asociaciones de desarrollo de productos, así como subvenciones y premios, se mencionó durante el debate.

Otras recomendaciones incluyen un cambio en las prácticas de transparencia al obligar a los gobiernos a exigir a todos los fabricantes y distribuidores de medicamentos que divulguen los costos de producción y dispensación de sus productos.

Esto también incluye exigir que todo el conocimiento generado por la I + D financiada públicamente se haga libre y ampliamente disponible. Y pide a la OMS que genere una base de datos de los precios de los medicamentos patentados, genéricos y biosimilares en los países.

 Otras recomendaciones cubren el aumento de la inversión en I + D en salud y la creación de un marco de rendición de cuentas, incluyendo la creación por el secretario general de la ONU de un órgano de revisión independiente para evaluar la innovación y el acceso a la tecnología sanitaria.

Y los gobiernos deben revisar las políticas nacionales de salud desde el punto de vista de las obligaciones de derechos humanos y hacer públicos los resultados.

En el camino a seguir, un folleto del Panel de Alto Nivel dice: "El logro de los objetivos mundiales, particularmente el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, que enfatiza la salud y el bienestar de todos, requerirá conciliar la necesidad de grandes inversiones en innovación, servicios y medicamentos. Los altos costos de las tecnologías de salud que actualmente están cargando tanto a los países ricos como a los pobres".

Una recomendación clave es que la Asamblea General de la ONU de 2018 celebrará una sesión especial sobre los avances de las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel, el acceso a los medicamentos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para el año 2030.

En noviembre de 2015, el ex Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, convocó a un Grupo de Alto Nivel sobre Acceso a Medicamentos y le pidió que proponga soluciones para impulsar la investigación y el desarrollo y el acceso a las tecnologías sanitarias, Salud, comercio y propiedad intelectual.

El Panel concluyó su trabajo en septiembre de 2016 y su informe fue bien recibido por el ex Secretario General de las Naciones Unidas, varios Estados Miembros de la ONU, grupos de la sociedad civil y fue replicado en resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Derechos Humanos.

Las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel están siendo objeto de mayor debate en la Organización Mundial de la Salud y en el Consejo de los ADPIC de la OMC.

 

Epígrafe foto: Martínez-Solimán (hablando), Kirby, Auer, Fukuda-Parr, Guzmán, Kamal-Yanni