ACTIVISTAS CONTRA EL SIDA DENUNCIAN A GILEAD POR VIOLAR LEYES ANTITRUST

Asociaciones de destacados activistas contra el SIDA denunciaron ante la Fiscalía General del Estado de Nueva York que el laboratorio Gilead Sciences violó las leyes antitrust de Estados Unidos mediante acuerdos confidenciales con competidores para retrasar el ingreso al mercado de versiones genéricas de su medicamento Truvada contra el VIH.

Los activistas denunciaron ante la justicia que Gilead llegó a acuerdos secretos con las compañías rivales para demorar hasta 2021 la aparición de versiones genéricas de su píldora Truvada para la prevención del VIH, según la carta que el 4 de agosto le enviaron a Eric Schneiderman, el Fiscal General de Nueva York.

Esos acuerdos se alcanzaron hace tres años para resolver litigios de patentes entre las partes y demorará hasta el 2021 el ingreso al mercado de versiones genéricas más baratas de Truvada.

 Específicamente, los activistas quieren saber si esos acuerdos incluyeron el pago de una retribución o compensación a cambio de que las compañías de genéricos demoren su ingreso al mercado estadounidense.

La industria farmacéutica ha argumentado que estos acuerdos no sólo son legales, sino que los consumidores realmente se benefician, porque permiten que los medicamentos de menor costo ingresen al mercado más pronto que si los litigios de patentes continúan indefinidamente en los tribunales.

La Comisión Federal de Comercio ha argumentado que los acuerdos son anticompetitivos y en 2012 la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que estos acuerdos pueden ser objeto de escrutinio antimonopolio.

Una versión genérica de Truvada sería un mercado potencialmente lucrativo para una compañía de genéricos pues la facturación mundial de este medicamento alcanzó a 3.500 millones de dólares.

En el litigio sobre las patentes de Truvada, Gilead batalló durante varios años con diferentes compañías genéricas - sobre todo con Teva Pharmaceuticals - por la exclusividad de un componente de la droga, antes de llegar a acuerdos extrajudiciales entre las partes en 2014.

“Los términos nunca fueron revelados” pero hay indicios sólidos de que Gilead hizo ofertas de pago a sus competidoras a condición de que demoraran el ingreso de sus versiones genéricas al mercado, publicó el sitio STAT Pharmalot de Estados Unidos.

La Food and Drug Administration (FDA) aprobó en junio pasado una versión genérica de Truvada que solicitó Teva.

Sin embargo, Gilead  anticipó públicamente que un genérico de Truvada no estará inmediatamente disponible en el mercado cerrando las puertas a su competidor Teva,  porque posee la patente de uno de los componentes del producto conocido como emtricitabina que no expira hasta 2021. Su patente sobre un segundo componente del producto expira a principios de 2018.

Teva  confirmó que existe “un acuerdo confidencial con Gilead sobre una fecha de lanzamiento” pero no brindó más precisiones y descartó que su genérico compita en el mercado en breve plazo.

STAT informó que durante “una conferencia telefónica el mes pasado con analistas de Wall Street, el presidente ejecutivo de Gilead, John Milligan, reiteró esta línea de tiempo”. En respuesta a una pregunta acerca de una versión genérica de Truvada y el acuerdo con Teva, el CEO de la multinacional que también comercializa Sovaldi contra la Hepatitis C, afirmó  que "no esperamos un genérico de Truvada en los Estados Unidos hasta 2021".

James Krellenstein, miembro fundador del Grupo de Acción de Prevención del VIH de ACT UP / Nueva York, una de  las cuatro asociaciones de pacientes que pidieron la intervención de la justicia, afirmó que “este es un asunto de proteger la salud pública, porque es, discutiblemente, la única droga que puede conducir a reducciones significativas del VIH en la gente”. 

El fiscal Schneiderman en el pasado ha demostrado su voluntad de investigar a los fabricantes de drogas por prácticas anticompetitivas y, de hecho, hace tres años presentó una demanda contra Actavis (ahora Allergan) por “violaciones a las leyes antimonopolio”.

Actavis intentó retirar del mercado un medicamento más antiguo contra el Alzheimer para reemplazarlo por otro más nuevo y más caro. 

Un tribunal federal de apelaciones confirmó una medida cautelar que impidió al laboratorio retirar del mercado su píldora más antigua.