COMENZO LA SUCESION MINISTERIAL PARA DESPUES DE OCTUBRE

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Juan Manzur, el ministro de Salud de la Nación, consiguió en las primarias PASO uno de los pocos triunfos holgados del oficialismo a nivel nacional.

Una victoria en territorio tucumano con casi veinte puntos de diferencia, que dejó políticamente invicto –entre muchos  heridos - no solo al ministro sino también al gobernador José Alperovich. Mientras tanto, y quizás alentados por encuestas previas que indicaban  un traspié del ministro en las urnas, se lanzó una interna por la sucesión del Ministerio de Salud.

“Solo Cristina (Fernández)  sabe que va a pasar después de octubre”, señalaron voceros del Ministerio de Salud, que con fastidio admitieron que el secretario de  Ambiente, Juan José Mussi,  y el titular del PAMI, Luciano De Césare,“hace rato se promocionan  para el Ministerio de Salud a través de operaciones de prensa”.

 En el ambiente del Ministerio de Salud los principales funcionarios confían en llegar a diciembre y “luego se verá” anticipando el “cambio de clima” que arrojó la compulsa electoral de las PASO.

 “El domingo nos dieron unos cuantos cachetazos y no vemos que en dos meses y medio se puede revertir la tendencia. Por lo tanto, mejor nos dejamos de especulaciones. No son tiempos para pensar en pavadas”, dijeron, sin margen para el optimismo,  ante la consulta de la interna ministerial que se avecina.

 El secretario  Mussi es médico y tiene experiencia en el área por sus antecedentes  como ministro de Salud del gobernador Eduardo Duhalde, entre 1995 y 1999. En su primer año de gestión acumuló 75 pedidos de informes.  En su municipio, Berazategui, hizo construir uno de los mayores hospitales públicos de la década del 90 en territorio bonaerense.

 Ex intendente de Berazategui, Mussi aceptó encabezar las listas de diputados provinciales en la Tercera Sección Electoral para fortalecer las chances de Martín Insaurralde y mal no le fue porque el Frente para la Victoria se impuso por siete puntos de diferencia al Frente Renovador de Sergio Massa.

 Pero para Mussi,  después  de octubre  el destino político no está en la Legislatura Provincial de La Plata, sino que aspira al Ministerio de Salud y se “autopromociona”, para el cargo dicen en el entorno de Manzur. Asumir como diputado provincial podría ser un refugio placentero, que por ahora no evalúa como recambio.

También  Luciano Di Cesare, el titular del PAMI ha vuelto a las andadas en su intención de acceder al Ministerio de Salud y aspira a ganar, alguna vez, la interna con Manzur. Tiene acceso directo a la Presidencia, pero sus conflictos soterrados con el sindicalismo oficialista, no le juegan  a favor.

“Está haciendo operaciones a través de los medios y lo curioso es que  aparece en diarios como opositores como Perfil y no se incinera”, analizan con cierta incredulidad en el Ministerio de Salud.

 Lo cierto es que Manzur ganó en Tucumán y parece que está en condiciones de elegir entre la permanencia en el gabinete o asumir una banca de diputado nacional a partir del 10 de diciembre.

 Manzur “quiere ser gobernador de Tucumán dentro de dos años y evaluará si conviene ser diputado raso o seguir en la gestión nacional cerca de la presidenta”, comentaron sus voceros.

 Pero, hay otros factores de riesgo: una derrota del “cristinismo” en octubre  salpicará a Manzur aunque repita su victoria en Tucumán. Se supone que los cambios de gabinete en ese contexto vendrán más temprano que tarde.

 Y el segundo factor es la negociación tripartita con José Alperovich, el gobernador tucumano que no puede ir a la reelección a menos que modifique la Constitución y no parecen tiempos para esos ensayos políticos. Pero si puede competir su mujer, la senadora Beatriz Rojkés, una cristinista “ultra” que también podría buscar refugio en Tucumán si el viento sopla en contra en la Nación.

 “Solo la presidenta sabe que quiere hacer con el gabinete. Si piensa retener a sus ministros pese a una derrota o si pegará un golpe de timón por sorpresa, incluso antes de octubre”, afirmaron voceros de la Casa Rosada.

 Sobre Manzur dijeron que “hasta donde sabemos, no hay quejas” de la presidenta  sobre su gestión, pues es un funcionario absolutamente fiel y de perfil bajo. Uno de los “soldados” del entorno a quien las derrotas por ahora, son ajenas.