TRATADO MUNDIAL DE PANDEMIAS: ¿DECISIÓN HISTÓRICA O FANTASÍA?

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La OMS ya realiza los preparativos para la reunión que comenzará en Ginebra el 27 de mayo y donde se intentará darle forma a un tratado mundial de Pandemias: Es decir un acuerdo global que establezca pautas de actuación en el caso de que se vuelva a presentar una epidemia generalizada similar a la del Covid-19.

La carencia de premisas compartidas en torno al intercambio de nuevas tecnologías para que todos los países tengan acceso equitativo a diagnósticos, tratamientos y vacunas, fue uno de los aspectos más criticados de la pandemia de Coronavirus y el motivo por el que los especialistas sostienen que hace falta un tratado internacional que contemple esos temas.

A principios de este año el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, reconoció dificultades en la negociación de un tratado global para la preparación contra las pandemias, y advirtió a los países miembros que “las futuras generaciones no perdonarían” que no se lograra, según consignaba en ese momento un cable de la agencia EFE.

Pero la firma de un tratado mundial de Pandemias no está exento de escollos: las dificultades en que se pongan de acuerdo tantos países, las críticas que le hacen los países pobres a los ricos por su celo con las patentes y la falta de acceso a tecnologías y tratamientos, y por si todo esto fuera poco,  el hecho de que lo que tiene que ver con las vacunas, el COVID 19 y la propia OMS está envuelto en toda clase de teorías conspirativas, algunas fundadas en el hecho de que se dijo que los estados deberían ceder parte de su soberanía para un acuerdo de las características del que se pretende firmar.

En 2021 una columna en el medio español El Diario.es de la especialista en Salud Global Clare Wenham sostenía que “si los gobiernos se toman en serio un tratado eficaz sobre pandemias, esto requeriría que cedieran una parte importante de su soberanía en lo que se refiere al control de enfermedades: dar poder y autoridad a la OMS para compartir información sobre patógenos; recomendar (o incluso aplicar) medidas de salud pública, incluso si estas tienen un coste significativo para el comercio y los viajes en un país; y permitir un poder internacional para imponer su cumplimiento”. La propia especialista admitía que esto es algo muy difícil de lograr.

Pero las voces conspiranoicas no se limitaron a bulos o discursos de oscuros youtubers: En el seno de la propia Unión Europea el primer ministro de Eslovaquia Robert Ficco afirmó que el acuerdo de la OMS no es sino” un plan de compañías farmacéuticas codiciosas, que comenzaron a preocuparse por sus negocios, cuando ahora parece que muchos países del mundo están dejando de comprar vacunas, cancelando los mandatos de vacunación y todo el negocio de las compañías farmacéuticas se va por el desagüe”.

El premier eslovaco advirtió que Eslovaquia no firmará el Tratado que actualmente está preparando la Organización Mundial de la Salud sobre futuras pandemias. «Solo las compañías farmacéuticas dementes podrían inventar semejantes tonterías».

Más allá de las especulaciones se trata de un tema sumamente delicado si se recuerda que la Pandemia del Covid dejó un saldo de millones de muertes y que el camino a seguir frente a futuras circunstancias similares es un tema, por lo menos controvertido.

Para algunos especialistas lejos de captar soberanía de sus estados miembros la OMS no puede sino emitir recomendaciones sobre qué hacer en una emergencia planetaria y cómo hacerlo. En cualquier caso, habrá que esperar hasta fin de mayo, para saber concretamente, qué decide la 77° Asamblea de la Organización Mundial de la Salud, que se reúne en Ginebra.