LA ARGENTINA PRODUCIRÁ VACUNAS CONTRA FUTURAS PANDEMIAS Y SE POSICIONA COMO PROTAGONISTA CLAVE EN LA SALUD REGIONAL

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció un acuerdo considerado histórico con la compañía CSL Seqirus para garantizar el acceso de los países de América Latina y el Caribe a vacunas contra una futura pandemia de influenza. Pero detrás del anuncio sa hay un dato estratégico para la región: parte de la producción de esas vacunas se realizará en la Argentina, a través de la empresa Sinergium Biotech.

El acuerdo establece un mecanismo inédito mediante el cual los países participantes podrán acceder a una porción reservada de la producción mundial de vacunas pandémicas de influenza, algo clave en escenarios de emergencia global, cuando la demanda internacional se dispara y los países de ingresos medios suelen quedar relegados.

En ese esquema, la participación argentina aparece como uno de los puntos centrales del proyecto. La alianza con Sinergium Biotech permitirá que una parte de la manufactura se lleve adelante en el país, fortaleciendo la capacidad regional de producción y reduciendo la dependencia de mercados externos gracias a la producción local y a la capacidad de la industria farmacéutica local de la cual la compañía argentina es un emergente.

. La infraestructura desarrollada por Sinergium Biotech durante los últimos 15 años fue uno de los factores que permitió que la Argentina fuera elegida como parte de la estrategia regional. Según explicó Alejandro Gil, presidente y CEO de la compañía, las capacidades instaladas en el país permiten “garantizar acceso a productos de calidad para responder a futuras pandemias”.

La experiencia de la pandemia de COVID-19 dejó en evidencia la fragilidad de las cadenas globales de suministro y las dificultades que enfrentaron muchos países latinoamericanos para acceder a vacunas en tiempo y forma. Por eso, especialistas consideran que el desarrollo de capacidad local de producción es hoy una cuestión no solo industrial, sino también de soberanía sanitaria.

Este acuerdo es una respuesta directa a las duras lecciones que dejó la COVID-19”, afirmó el director de la OPS, Jarbas Barbosa, quien destacó que la región busca pasar “de un enfoque reactivo a uno más proactivo” frente a futuras pandemias.

El acuerdo además contempla transferencia de tecnología y cooperación industrial con CSL Seqirus, una de las principales compañías mundiales especializadas en vacunas contra influenza. Para la región, esto implica avanzar hacia una mayor autonomía en un mercado altamente competitivo y dominado históricamente por países de mayores ingresos.

Desde la OPS remarcaron que el convenio también fortalece el papel de los Fondos Rotatorios Regionales, el mecanismo mediante el cual los países negocian compras conjuntas para obtener mejores condiciones de acceso y precios más equitativos.

Por primera vez, los países latinoamericanos y caribeños se posicionan en condiciones más equitativas frente a una futura emergencia sanitaria mundial”, sostuvo Barbosa.

El anuncio llega en un contexto de creciente preocupación internacional por amenazas como la influenza aviar y otras enfermedades zoonóticas, consideradas entre las principales candidatas a desencadenar futuras pandemias.

Con este acuerdo, la Argentina no solo suma un nuevo proyecto de alto valor agregado en biotecnología, sino que también consolida un rol estratégico en la producción regional de vacunas, un sector que después de la COVID-19 pasó a ser considerado crítico para la seguridad sanitaria global.