LA INNOVACIÓN FARMACÉUTICA SE ACELERA EN EE. UU. Y CHINA MIENTRAS EUROPA SE REZAGA PESE A REGISTRAR RÉCORDS DE INVERSIÓN
Aunque el sector invirtió 60.000 millones de euros en I+D en 2025, el nuevo informe de la Efpia advierte de la pérdida sostenida de competitividad del continente frente al avance norteamericano y asiático.
La industria farmacéutica asentada en Europa continúa aumentando sus cifras de producción y comercio exterior, pero pierde peso específico en el mapa global de la investigación y desarrollo. Según publica Diariofarma a partir del informe ‘The Pharmaceutical Industry in Figures 2026’ elaborado por la Federación Europea de la Industria Farmacéutica (Efpia), la innovación se desplaza de forma acelerada hacia Estados Unidos y China, una tendencia que se consolida a pesar de que el continente europeo alcanzó máximos de inversión privada durante el último ejercicio analizado.
Durante 2025, el sector destinó alrededor de 60.000 millones de euros a tareas de I+D en suelo europeo, lo que supuso un incremento del 6,5 % respecto al año previo. En ese mismo periodo, el valor de la producción alcanzó los 505.000 millones de euros (+9 %), mientras que las exportaciones rozaron los 815.000 millones de euros (+10,7 %). La actividad empleó de manera directa a 955.000 personas en el continente (125.000 en I+D) con una productividad de 225.000 euros de valor añadido bruto por empleado —cifra que triplica la media de la economía europea—, generando además tres puestos indirectos por cada empleo directo.
Caída en el liderazgo de terapias y ensayos clínicos
Pese a estos sólidos indicadores macroeconómicos, no se ha evitado el retroceso de la competitividad biofarmacéutica europea. Como detalla el informe, en los años noventa Europa originaba el 37 % de las nuevas terapias globales frente al 25,6 % de EE. UU. Sin embargo, en 2025 se lanzaron 104 nuevos principios activos en todo el mundo, de los cuales 46 procedieron de empresas situadas en China o Hong Kong (que ya superó a sus competidores en 2024), 28 de compañías norteamericanas y solo 16 de firmas europeas. Japón aportó cinco moléculas y nueve tuvieron su origen en otros países.
Esta brecha responde a las diferencias de inversión acumuladas: entre 1990 y 2024, Estados Unidos multiplicó por 14 sus recursos dedicados a la investigación farmacéutica, mientras que Europa solo duplicó por siete su esfuerzo inversor. En China, el gasto se multiplicó por 58 entre los años 2000 y 2024.
Esta disparidad se refleja en otros indicadores clave:
Ventas globales: Durante 2025, Estados Unidos y Canadá absorbieron el 54,7 % de las ventas globales, mientras que Europa representó el 23,7 %.
Mercado de nuevas moléculas: Al examinar las moléculas lanzadas entre 2020 y 2024, el mercado norteamericano acumuló el 74,1 % del negocio mundial. En contraste, los cinco principales mercados europeos (Alemania, Francia, Italia, España y Reino Unido) sumaron conjuntamente un 15,6 % de la facturación comercial de estos nuevos tratamientos.
Ensayos clínicos: El informe ‘Evaluando el ecosistema de ensayos clínicos en Europa’ (Iqvia para Efpia y Vaccines Europe) constató que la cuota europea de estudios cayó del 22 % al 12 % entre 2013 y 2023.
Frente a esta coyuntura, la directora general de Efpia, Nathalie Moll, señaló la necesidad de reaccionar desde los poderes públicos: "El valor que la industria farmacéutica aporta a la balanza comercial de la UE es inigualable y crucial para el futuro de Europa. Pero con demasiada frecuencia se pasa por alto el valor estratégico del sector. Ahora es el momento de actuar si queremos aprovechar los beneficios que este sector puede aportar como pilar para construir el futuro económico de Europa", declaró.
La divulgación de estos indicadores coincide con el debate sobre la nueva legislación farmacéutica europea, el desarrollo de la Ley Europea de Biotecnología y la protección de la propiedad industrial en el territorio comunitario.