CÁNCER DE PRÓSTATA: CUANDO EL TABÚ INTERFIERE EN LA PREVENCIÓN DEL TUMOR MASCULINO MÁS FRECUENTE

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4 de Febrero Día Mundial contra el cáncer

Por: Dr. Darío Galmarini (MN 99848) oncólogo clínico y asesor médico para Bayer Cono Sur.

En el cruce entre el inicio del año y los controles anuales, se pone de manifiesto una realidad que aún persiste: el tabú en torno al cáncer de próstata. A pesar de los notables avances en la concientización sobre la salud, la reticencia que rodea este tema sigue llevando a muchos hombres a evitar los cruciales chequeos preventivos.

El cáncer de próstata se considera una enfermedad silenciosa, porque en muchos casos avanza sin presentar síntomas. De hecho, se estima que el 65% de los casos se detecta en estadios avanzados. Por vergüenza o prejuicios, muchos hombres demoran los controles de rutina que son fundamentales para garantizar el diagnóstico a tiempo.[1]

Según el Instituto Nacional del Cáncer (INC), es el tercer tipo de cáncer en Argentina con más de 11.600 diagnósticos al año y el primero en hombres. Si bien la detección a tiempo permite un mejor abordaje del tratamiento, pocos son quienes a partir de los 50 realizan los estudios. Frente a este panorama, plasmar la ciencia más innovadora en significativos avances médicos que redefinan la vida de los pacientes, es prioritario.

El cáncer de próstata consiste en la proliferación anormal de células dentro de esta glándula que forma parte del aparato reproductor masculino. El envejecimiento es el principal factor de riesgo, siendo la edad un componente determinante, ya que casi la mitad de los diagnósticos ocurren en individuos mayores. Si bien cuando un hombre tiene un padre o hermano que tienen o tuvieron cáncer de próstata, se duplica o triplica el riesgo de padecer cáncer, hay que tener en cuenta que la mayoría de los casos de esta patología no tienen antecedentes en la familia.

Los actuales enfoques de tratamiento para tratar la enfermedad son amplios, y van desde la observación o vigilancia activa a la cirugía o la radioterapia, pasando por sustancias que disminuyen la secreción de testosterona, a otras que son antagonistas de los receptores hormonales, es decir, previenen el efecto de estas sobre los órganos diana. Al lograr ese efecto se previenen la proliferación y el crecimiento celular. Además, siempre dependiendo del estadio evolutivo de la patología, contamos con la quimioterapia, tratamientos dirigidos a mutaciones genéticas específicas y radiofármacos.

En aquellos casos en que, a pesar del tratamiento hormonal, el cáncer acaba volviéndose resistente a la hormonoterapia convencional, precisando de abordajes terapéuticos distintos, y según la presencia o no de metástasis, serán necesarios otros mecanismos de acción terapéutica para continuar tratando la enfermedad. 

En tal sentido, la ciencia dio un paso más allá, con avances en el área que aportan un valor adicional para quienes padecen la enfermedad. Hablamos de un nuevo estándar de tratamiento para pacientes con cáncer de próstata hormono sensible metastásico (que se diseminó a otras partes del cuerpo). Hasta la aparición de este nuevo abordaje terapéutico, el paciente con cáncer de próstata en estadio metastásico que se trataba con quimioterapia necesitaba, además, una terapia de deprivación androgénica (terapia doble). Este nuevo enfoque de intensificación se basa en el abordaje con una triple terapia, esto es, que los pacientes con ciertas características del cáncer de próstata sensible a hormonas metastásico reciban un esquema con Darolutamida y dos terapias más (quimioterapia más terapia de privación de andrógenos), logrando reducir la mortalidad más de un 30%. Además de lo anterior, se reducen eventos clínicos importantes relacionados con la progresión de la enfermedad.

En la búsqueda por diagnosticar esta enfermedad en etapas tempranas, donde los tratamientos son más efectivos y generan menos secuelas, resulta imperativo llevar a cabo los controles periódicos. La clave reside en fomentar una cultura de salud proactiva, donde la prevención y la detección temprana sean prioridades indiscutibles.

Desde Bayer adoptamos un enfoque centrado en la investigación y el desarrollo. Acompañamos a la comunidad médica y sus pacientes en cada etapa del tratamiento con el objetivo de que puedan tomar la mejor decisión que se ajuste a sus necesidades.

[1] https://www.paho.org/es/temas/cancer