UN NUEVO FÁRMACO LOGRA FRENAR EL AVANCE DEL ALZHEIMER ANTES DE LA APARICIÓN DE SÍNTOMAS
Investigadores de la Universidad Northwestern desarrollan el compuesto NU-9, capaz de reducir la toxicidad proteica y la inflamación cerebral en etapas tempranas.
En un escenario global donde se estima que 57 millones de personas conviven con la demencia, el Alzheimer representa entre el 60% y 70% de los diagnósticos. Ante esta crisis sanitaria, la comunidad científica ha centrado sus esfuerzos en la detección precoz. Según informa el medio La Tercera, un reciente estudio publicado en la revista Alzheimer’s & Dementia ha marcado un hito al demostrar que un fármaco experimental puede detener la progresión de la patología incluso antes de que se manifiesten los primeros signos clínicos.
El fármaco, denominado NU-9, fue probado por un equipo de científicos de la Universidad Northwestern en Estados Unidos. El éxito de la investigación radica en su doble acción sobre el cerebro:
• Reducción de toxicidad: El medicamento logró disminuir significativamente los oligómeros beta-amiloide, moléculas proteicas tóxicas que son consideradas las principales responsables del deterioro neuronal.
• Control de la inflamación: El NU-9 consiguió mantener estables a los astrocitos, células de soporte cerebral que, al volverse reactivas, liberan sustancias inflamatorias que aceleran la neurodegeneración.
Los científicos observaron que estas mejoras se produjeron de manera integral en diversas regiones del cerebro, confirmando un potente efecto antiinflamatorio sistémico.

Hacia un modelo de prevención similar al colesterol
La relevancia de este hallazgo reside en el factor temporal. Los investigadores administraron el NU-9 mucho antes de que surgieran síntomas como la pérdida de memoria, etapa en la cual la enfermedad suele estar ya muy avanzada.
El equipo de Northwestern compara esta estrategia con el tratamiento de la salud cardiovascular: así como un análisis de sangre detecta niveles altos de colesterol para prevenir un infarto, el objetivo es que en el futuro un biomarcador permita identificar el riesgo de Alzheimer y tratarlo preventivamente con fármacos como el NU-9.
"Estos resultados son impresionantes. El NU-9 tuvo un efecto extraordinario en la astrogliosis reactiva, que es la esencia de la neuroinflamación y está directamente relacionada con la etapa inicial de la enfermedad", afirmó William Klein, académico de neurobiología en Weinberg y miembro del equipo investigador.
Este avance abre una nueva vía de esperanza para el tratamiento de una de las enfermedades más complejas de la medicina moderna, apostando por la intervención antes de que el daño sea irreversible.