NUEVOS TRATAMIENTOS: COLESTEROL LDL, UNO DE LOS PRINCIPALES FACTORES DE RIESGO DE INFARTO Y ACCIDENTE CEREBROVASCULAR

Un hotel del centro de Buenos Aires fue el escenario el pasado lunes, de una conferencia de prensa para presentar la Pitavastatina, una estatina distinta por tener una vía de metabolización diferente del resto.

El encuentro contó con las disertaciones del Dr. Augusto Lavalle Cobo, presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos y del Servicio de Cardiología del Sanatorio Otamendi, y del Dr. Adrián Proietti, jefe del Servicio de Endocrinología, Diabetes y Tecnología de Kynet y director asociado de cursos de posgrado en UFASTA. La presentación estuvo moderada por la Dra. Paola Koslowski, gerente médica de Eurofarma.

Durante la jornada, los dolores musculares, que podrían surgir eventualmente del uso de las estatinas, se convirtieron en uno de los vórtices de las preguntas periodísticas. Cómo distinguir el dolor muscular de una artrosis, al del producido por la toma por parte del paciente del principio activo, fue uno de los interrogantes planteados ante especialistas que consideran que las redes sociales le dan mala prensa a las estatinas, un principio activo que puede salvar vidas al contribuir a bajar el “Colesterol Malo” en tanto se complemente el tratamiento con dieta, ejercicio y un adecuado estilo de vida.

Entre las propiedades diferenciales con otras estatinas, destacaron una menor incidencia de síntomas musculares. 

La Pitavastatina sola y en combinación con otros reguladores del colesterol permite la reducción de CLDL de entre un 40% a más del 50%.
Su baja interacción con otros fármacos, la ausencia de efectos negativos a nivel del metabolismo hidrocarbonado, el perfil de tolerancia y la efectividad en términos de reducción de eventos cardiovasculares, la posicionan como una alternativa más que interesante para reducir el riesgo cardiovascular.

La prevención de las enfermedades cardiovasculares avanza hacia tratamientos cada vez más personalizados. En ese marco, la actualización 2025 de las guías europeas para el manejo de las dislipemias reforzó un mensaje clave: mantener niveles bajos de colesterol LDL de manera temprana y sostenida puede reducir significativamente el riesgo de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones vasculares. Se ha comprobado que por cada reducción de 1 mmol/L (≈39 mg/dL) de LDL, el riesgo cardiovascular disminuye alrededor de un 21%.

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo, más del 50% de los eventos están vinculados a niveles de colesterol LDL elevado, que a su vez sigue desempeñando un papel central en el desarrollo de la aterosclerosis, un proceso que provoca el endurecimiento y estrechamiento de las arterias. 

En Argentina, el problema también tiene una elevada prevalencia. Según datos oficiales, una proporción importante de la población adulta presenta niveles elevados de colesterol, muchas veces sin saberlo debido a que esta condición suele evolucionar sin síntomas durante años.

Un enfoque centrado en cada paciente

Las nuevas recomendaciones internacionales destacan que el tratamiento ya no debe enfocarse únicamente en reducir el colesterol, sino también en considerar las características particulares de cada persona.

Factores como la presencia de diabetes tipo 2, síndrome metabólico, enfermedad renal crónica, antecedentes de intolerancia a medicamentos o la necesidad de tomar múltiples fármacos en forma simultánea pueden influir en la elección de la terapia más adecuada.

"Hoy la prevención cardiovascular requiere una mirada integral del paciente, considerando tanto su riesgo global como las enfermedades asociadas y la tolerancia a los tratamientos", señalan especialistas consultados.

Pitavastatina: beneficios clínicos en pacientes con necesidades específicas

Dentro de las herramientas disponibles para controlar el colesterol LDL, las estatinas continúan siendo uno de los tratamientos más utilizados y respaldados por la evidencia científica. Entre ellas, la pitavastatina ha despertado interés por algunas características particulares.

Diversos trabajos clínicos mostraron que la pitavastatina presenta un bajo potencial de interacciones con otros medicamentos y un perfil metabólico favorable respecto de otras estatinas. Una dosis de 4 mg de pitavastatina puede lograr reducciones de hasta un 47% del colesterol LDL. Además, distintos estudios observaron un perfil neutro -e incluso favorable- sobre parámetros glucémicos, un aspecto especialmente relevante en personas diagnosticadas con síndrome metabólico, prediabetes o diabetes tipo 2.

Según la evidencia disponible, esta alternativa puede resultar de utilidad en personas con:

  • • Síndrome metabólico y/o prediabetes
  • • Diabetes tipo 2
  • • Enfermedad renal crónica
  • • Pacientes polimedicados con riesgo de interacciones farmacológicas
  • • Personas con antecedentes de intolerancia a otras estatinas
  • • VIH y prevención cardiovascular

Un dato relevante para las personas con VIH

Uno de los grupos que más atención está recibiendo en la actualidad es el de las personas que viven con VIH.

Diversos estudios demostraron que esta población presenta el riesgo cardiovascular es entre 1,5 y 2 veces mayor que la población general, incluso cuando la infección se encuentra adecuadamente controlada mediante tratamiento antirretroviral.

En este contexto, el estudio REPRIEVE mostró que el uso de pitavastatina se asoció con una reducción del 35% en la incidencia de eventos cardiovasculares mayores en personas con VIH, un hallazgo que despertó interés entre especialistas dedicados a la prevención cardiovascular.

La importancia de actuar antes de que aparezcan los síntomas

Uno de los principales desafíos sigue siendo el diagnóstico precoz. El exceso de colesterol LDL favorece la formación de placas de grasa dentro de las arterias durante años, muchas veces sin generar señales de alarma.

Por ese motivo, los especialistas insisten en la necesidad de realizar controles periódicos y adoptar medidas preventivas que incluyan alimentación saludable, actividad física, control del peso y, cuando sea necesario, tratamiento farmacológico.

La evidencia científica acumulada durante las últimas décadas muestra que reducir el colesterol LDL tiene un impacto directo sobre el riesgo cardiovascular. De hecho, distintos estudios han demostrado que por cada descenso significativo de este marcador disminuye la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares graves.

Las nuevas guías internacionales refuerzan así una tendencia que gana fuerza en todo el mundo: combinar objetivos terapéuticos más exigentes con tratamientos adaptados a las características de cada paciente para mejorar la prevención de las enfermedades cardiovasculares

Entre las opciones terapéuticas que están ganando atención en este escenario se encuentra la pitavastatina, presentada en el evento, una estatina respaldada por evidencia clínica en distintas poblaciones de riesgo cardiovascular. Su perfil de seguridad e interacciones ha sido especialmente estudiado en pacientes con múltiples tratamientos concomitantes y en personas que viven con VIH. En el mercado argentino, el medicamento es comercializado por Eurofarma Argentina, subsidiaria de la farmacéutica regional Eurofarma.