LA OMS CUESTIONA LOS CAMBIOS DE TRUMP EN LA VACUNACIÓN INFANTIL Y ADVIERTE SOBRE SUS POSIBLES CONSECUENCIAS
Altos funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresaron su preocupación por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de modificar mediante una orden ejecutiva el calendario de vacunación infantil de su país. Según advirtieron, los cambios podrían dejar a niños sin protección frente a enfermedades graves y dificultar el acceso de las familias a las vacunas.
“A la OMS le preocupa que los cambios en la política de vacunación en Estados Unidos no estén en consonancia con los mejores conocimientos científicos”, declaró el director general de la organización, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una rueda de prensa.
Entre las modificaciones planteadas se encuentra la recomendación de reducir el número de vacunaciones, administrar las vacunas por separado en distintas visitas médicas y, uno de los puntos que generó mayor controversia, reemplazar la vacuna combinada contra sarampión, paperas y rubéola (MMR) por tres vacunas administradas de manera independiente.
Para Tedros, retrasar las vacunas o separar sus dosis sin una justificación médica no aporta mayor seguridad. Por el contrario, puede generar períodos en los que los niños permanezcan desprotegidos.
“Retrasar las vacunas o separar las dosis innecesariamente no hace que la vacunación sea más segura y puede dejar a los niños desprotegidos”, afirmó.
El sarampión, una amenaza que sigue vigente
El Dr. Jeremy Farrar, subdirector general de la OMS, puso el foco especialmente en el sarampión y recordó el impacto que tuvo la vacunación a nivel mundial. Según señaló, la vacuna contra el sarampión ha salvado 59 millones de vidas.
La advertencia cobra especial relevancia en un contexto en el que varios países, incluido Estados Unidos, han registrado brotes de sarampión.
“En muchos países, incluidos los Estados Unidos, hay brotes generalizados de sarampión, lo que está causando gran preocupación”, señaló Farrar.
El especialista también remarcó que el sarampión, las paperas y la rubéola no son enfermedades leves. Las tres pueden provocar complicaciones importantes, especialmente en determinados grupos de pacientes.
Entre las consecuencias más graves del sarampión se encuentra la encefalitis post-sarampión, una inflamación del cerebro que puede provocar daño cerebral permanente.
“Si alguien ha visto a un niño con encefalitis post-sarampión, lo recordará para siempre”, sostuvo Farrar.
El sarampión, además, se encuentra entre las enfermedades infecciosas más contagiosas y puede transmitirse a través de gotitas respiratorias infectadas presentes en el aire. De acuerdo con los datos citados por los especialistas de la OMS, casi todos los casos de sarampión notificados en Estados Unidos corresponden a personas no vacunadas o cuyo estado de vacunación se desconoce.
Una política que podría complicar la vacunación para las familias
La doctora Kate O'Brien, directora de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos de la OMS, fue particularmente crítica con los cambios impulsados por la administración Trump.
A su juicio, la medida “va en la dirección completamente equivocada, y no hay ninguna evidencia que justifique esta decisión”.
O'Brien advirtió que cualquier modificación que vuelva más complejo el proceso para las familias puede terminar afectando las tasas de vacunación.
“Cualquier medida que dificulte que los padres consigan las vacunas que sus hijos necesitan para protegerlos de enfermedades graves, cualquier cosa que se haga para dificultar eso, no beneficia al niño”, afirmó.
La especialista agregó que la experiencia acumulada durante décadas muestra que facilitar el acceso a la vacunación favorece una mayor cobertura.
“Tras décadas de experiencia, sabemos que cuanto más se les permita a las familias hacer lo que desean, mayor será la cobertura y la protección de los niños”, sostuvo.
Por qué preocupa separar la vacuna triple viral
Otro de los puntos señalados por los expertos de la OMS es la propuesta de administrar por separado las vacunas contra sarampión, paperas y rubéola.
La Dra. Birgitte Giersing, jefa de la unidad de investigación, desarrollo y políticas de vacunas de la OMS, explicó que 179 de los 194 países del mundo utilizan la vacuna triple vírica (MMR).
El problema, según la especialista, no es solamente médico, sino también práctico: separar las vacunas combinadas podría dificultar considerablemente su administración.
“Nuestra preocupación con respecto a la separación de las vacunas combinadas es que, en consecuencia, su administración resultaría mucho más difícil”, explicó Giersing.
Actualmente, el esquema de vacunación contra sarampión, paperas y rubéola contempla dos dosis de la vacuna combinada. Si cada componente se administrara por separado, los niños tendrían que recibir seis vacunas en lugar de dos para completar el mismo esquema.
La evidencia respalda las vacunas combinadas
Frente a las modificaciones propuestas, Giersing destacó que existe amplia evidencia científica sobre la seguridad y eficacia de las vacunas combinadas.
“Contamos con amplia evidencia científica de que las vacunas combinadas son seguras y eficaces”, afirmó.
La especialista explicó que este tipo de vacunas permite inmunizar contra varias enfermedades mediante una única aplicación, lo que facilita alcanzar a grandes grupos de población y simplifica el trabajo de los sistemas de salud.
Además, señaló que las vacunas combinadas suelen ser mejor aceptadas por las comunidades y permiten reducir la complejidad de los calendarios de vacunación.
“Nos permiten llegar a grandes poblaciones porque contienen múltiples vacunas en una sola dosis. En general, son mejor aceptadas por las comunidades y simplifican enormemente la administración de las vacunas”, sostuvo.
El llamado de la OMS: decisiones basadas en evidencia
Ante los cambios anunciados en Estados Unidos, el Dr. Jeremy Farrar resumió la posición de la OMS con una advertencia: la organización está “muy preocupada” por el rumbo que podría tomar la política de vacunación.
La OMS, recordó el funcionario, reúne y analiza la evidencia científica global sobre las vacunas a través del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE).
Farrar reconoció que cada país tiene la potestad de decidir sus propias políticas sanitarias. Sin embargo, pidió que esas decisiones estén sustentadas en la mejor evidencia científica disponible.
“Cada país, por supuesto, toma sus propias decisiones sobre qué políticas implementar. Pero hacemos un llamamiento a todos los países para que utilicen la evidencia científica, sigan los consejos y la orientación de la OMS y tomen las mejores decisiones políticas basándose en la evidencia científica, no en injerencias políticas”, concluyó.
Fuentes:
Health Policy Watch, USA
Observatorio Infosalud, Argentina