PAMI Y PRECIOS: SE AVECINAN TIEMPOS TURBULENTOS

Los meses que se avecinan pronostican tiempos turbulentos para la industria farmacéutica a causa del compulsivo congelamiento de precios que parece extenderse sin límite temporal y por la amenaza de los farmacéuticos de suspender las prestaciones al PAMI, que ya ha comenzado en algunas regiones del país.


La reciente jornada organizada en la Cámara de Diputados sobre la prescripción por el nombre genérico, evidenció que existe consenso político entre los legisladores para modificar y relanzar la ley aprobada en 2002, esta vez eliminando la opción de la marca que concedía el artículo 2. El interrogante es si el sistema cuenta también con el consenso de médicos y los farmacéuticos y si el convenio con el PAMI sobrevivirá a los cambios.




Nadie puede entender que por un cuatro por ciento de aumento se haya desatado la guerra y que el gobierno dinamitara con una resolución de la Secretaria de Comercio los puentes políticos extendidos hacia la industria farmacéutica a la que consideraba “un sector estratégico” para el crecimiento del modelo. La sensación generalizada es que en el contexto de la disputa con los fondos buitres, los laboratorios se convirtieron en un caso testigo para que ningún otro intente desobedecer la política de precios. En otras palabras, “hacer sonar el escarmiento”.